Una gota de silencio recorriendo mi espalda
como una mirada complexa…
Buscando ruido.
Buscándome…
Una llamarada de caricias esparciéndose
sobre mi cuerpo como un montón de manos.
Buscando lujuria.
Atrapándome…
Una lágrima emocionada
entregándose, deshojándose
como un impulso ahogado.
Buscando acompañamiento.
Resignándose…
Una música de latidos rompiéndose
sobre roqueríos tersos y blancos.
Tu cuerpo en vaivén.
Sobre estrellas lejanas se va escribiendo tu historia.
El día termina por aplastarme
como si yo fuese un sonido.
Recuerdo eternamente
una gota de silencio recorriendo mi espalda
como una mirada complexa
atando abandonos
detrás de letras en sangre
en finales ciegos
como un último destello.
Recuerdo eternamente
una llamarada de caricias
y sobreviene el final
diciendo sólo nada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario