Volver a empezar un silencio
que se creía perdido hace tiempo.
Cultivar entre susurros pequeñas esperanzas.
Tocar los párpados aún cerrados.
Perder la fe fácilmente.
Tirar por la ventana del insulto
a tu dios insignificante. No hay dios.
Dirigir la mirada al cielo.
Desgarrar las cruces que circundan el alma.
Huir entre criptas sucias
de cementerios abandonados a su suerte.
Volver a empezar un silencio
que se creía perdido hace tiempo.
Al final quedar
sin voz
ni fe
a la orilla de un silencio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario