El poeta se ha vuelto loco...
Hay agua bajo mis pies.
La ciudad habla y escucho sus dulces verdades.
No miente; estoy sorprendido.
La lluvia escurre,
no pide permiso, sólo llega para quedarse.
La ciudad me mira azul y
dejamos esta conversación para otro tiempo...
Publicar un comentario
No hay comentarios.:
Publicar un comentario