domingo, 6 de septiembre de 2009

Veinticinco.

Silencioso...

Observo y tú duermes sumida en mis versos sin tiempos...

Silencioso...

Miro tus formas y

me fascino cuando se ondulan en las sábanas.

Observo y tú sigues dormida.

Al fin cierro los ojos y me quedo a tu lado.

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