viernes, 15 de enero de 2010

Uno.

Mis manos buscan

refugio en tu voz.

Mis manos

son un perfecto abandono.

Este sabor sin tacto

apasiona la suavidad de tu cuerpo transparente

y hurta la belleza de tu claridad.

Mis manos abren tus alas

y sonrío

cuando el viento

quiere apoderarse de tu magia.

Mis manos son hojas de un libro.

Lleva en sus páginas la historia de mi presente.

Mis manos

son artísticas y señoriales,

toscas y a veces frágiles,

furtivas y a veces tímidas,

secretas y verdaderas…

Se disfrazan de la nada

para quemarse en tu corazón.

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