domingo, 28 de marzo de 2010

Ocho.

Escuchar tu voz a medianoche.
Dejar fluir la imaginación.
Enamorarse hasta el cansancio.
Querer atrapar tus átomos lejanos.
Escuchar tu voz en lo distante.
Extrañarte en demasía.
Tengo un saco de excusas si intentas dejarme.
Maldigo la hora en que fui a enamorarme.
Escucharte pausadamente y perderme.
Ya no puedo sujetar los latidos…

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