Tus pestañas poetizan
el lacónico crepúsculo.
Con ojos de poeta miro tu silueta.
En el aire se destrozan grandes
gaviotas eléctricas.
Caen a la orilla...
Tu mirada es un misterio.
Te clavas en mi pecho.
Mi corazón grita.
Un latido interrumpe nuestras miradas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario