jueves, 11 de septiembre de 2008

IV.

Fiel a este tormento

desde la altura, observo.

Crecen mis alas de sabiduría.

Olvido los rostros que acompañaron.

Separo las lágrimas de la agonía.

Tres heridas siguen la simetría de mi cuerpo.

Mi espíritu cae en sombras.

Escondo el amor en el lugar más lejano.

Desaparecen poco a poco los vestigios.

La extensa comunión se hace muerte en las pupilas.

Fiel a este tormento

desde la altura de mi orgullo, insulto.

Crecen ardorosas las llagas en mis pensamientos.

Se van cayendo las estrellas.

Muere el sol. Luego la luna.

Tres heridas convierten en sangre la ocasión.

Tres flechas de filo incontenible revientan la idea.

Se van acumulando más dolores.

Se van apilando en el horizonte del tiempo

los huesos de una amarga despedida.

Al tiempo le dejo mi espíritu.

Al tiempo le concedo mis deseos.

1 comentario:

Huachimingo2010 dijo...
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