
No tienes aún miradas para mi corazón.
No tienes aún la canción para mis letras.
No tienes aún labios para mis besos.
No tienes caricias tibias para mis manos.
No tienes arco iris para mis pupilas.
No tienes aún versos para mis libros.
Aún así te digo
que en tus manos están
los secretos de mis latidos.
Tú te los has llevado.
No me has dejado ninguno.
Ahora sin ti no sé como respiro.
Tengo la sangre encadenada.
Tengo la mente perdida.
Tengo el sueño dominado por un deseo.
Tengo el libro de mi vida en un círculo.
Abro el libro y aún leo:
“Tú eres la mitad de una estrella.
Yo soy la mitad de un silencio.
Juntos somos un beso
suspendido en el cielo
atrapando sueños…”
“… De todos los corazones que hay en el mundo
Tuve que elegir el tuyo para refugiarme…”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario