Se detiene la música.
Pienso como el aire de mis días
se va perdiendo en la época de mis manos
que forman a los lejos de mis ojos
criaturas que intentan rasgar el cielo que me acompaña.
Se detiene la palabra.
Ella inconclusa sentada al otro lado del frío
mira con ojos eclipsados
como permanezco con la boca cerrada sobre una cama de huesos.
Se detiene la imaginación.
Vacío hasta las lágrimas me contemplan todos.
Soy el esqueleto de una idea asesinada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario