Dejar arrancar una palabra.
Una simple palabra sangrante.
Desgarrar el ánimo con una canción.
como si fuera un puñal
hambriento de conocimientos profanos.
Dejar arrancar un suspiro.
Un simple suspiro.
Endemoniar estatuas.
Romper así la niebla
que despojada de ataúdes
viaja desde lo profundo de mi alma
hasta las pupilas de mi amada.
Frío en los huesos.
Muerde el frío del tiempo existente.
Conoce a un amigo temible
que suele arrancarlo todo
hasta una simple palabra sangrante.
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