domingo, 6 de septiembre de 2009

Treinta.

Caen lágrimas oscuras sobre nubes de noviembre.

Lejos, tus ojos de otro tiempo

buscan mis ojos que permanecen sin tiempos.

Despido el verso que nos unió.

Nuestros labios separados cierran este latido.

Caen lágrimas oscuras…

Tú llevas puesto el abrigo de cristales muertos.

Yo llevo los últimos poemas que te he escrito.

Nos separamos.

Le damos vida a este olvido.

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