viernes, 15 de enero de 2010

Cuatro.

Desde el sol hasta el infinito

se entrelazan tus cristalinos tiempos.

Se van uniendo por el aire.

Son destellos de fuego.

Son imágenes de tu voz.

Desde el cielo

tus latidos guardan mi razón.

Quieres atrapar con un sueño

mis besos.

Quieres adueñarte

de las caricias y encadenarme

y someterme a tu cuerpo de cristal.

En tu jardín de cósmicas alucinaciones

me embriago somnoliento.

No hay comentarios.: