Palabras que sólo existen para ti
se van tejiendo en el horizonte.
Pequeñas gaviotas parecidas a negras mariposas
adornan con sus alas el melancólico atardecer.
Lágrimas que derramo por ti van hacia dentro.
Lejos aparecen los grillos con su canto ensordecedor.
He tocado los tristes espirales del fondo de tu ausencia.
He buscado tu figura celestial entre los valles dormidos
de esta noche que es mía y que sucede temerosa…
La Serena invisible
se tuerce entre el mar y la temida cordillera.
Una tímida niebla acaricia mis famélicos pies.
No sé.
No logro entender.
Lágrimas de fuego laten sin mentir.
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