sábado, 30 de enero de 2010

Ocho.

A veces pienso:

Quizá mañana no volveré a verte.

Ojala todo fuera un sueño de donde pueda despertar.

A veces te recuerdo y te extraño mi cristal.

El sabor de tus caricias, tu vaga soledad

que a veces solía llevarme bajo mares sin estrellas.

Vuelvo a pensar:

Quisiera tener al tiempo

atrapado en mis manos y poderte robar.

Muero atrapado en la arena de una playa desolada

donde alguna vez nos vio juntos el sol…

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