domingo, 28 de febrero de 2010

Cuatro.

Sígueme a este lado del purgatorio.
Tengo un tatuaje en mi brazo.
Ahora estoy identificado hasta morir.
Larguémonos…
Hacia un instante en la memoria.
Hacia la vereda del destino.
Huyamos…
Cubrámonos de estrellas dolientes
en esta noche de ansias desnudas.
No hay sueño perfecto…

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