Se llenan los cementerios de ideas muertas.
¿A dónde van a enterrar nuestros muertos?
Sopla el viento sobre el rostro de la casa.
Los moradores son invisibles.
Trato de dominar el pronto abandono.
Las ideas sofocan mi estomago.
Una hoja del árbol de los silencios
sucede en el aire y estalla en mis manos.
Veo partirse en dos el desierto.
¿A dónde van a enterrar nuestros deseos?
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