Acompañado por el miedo…
Tengo el sabor del abandono en los labios.
Tan fuerte es el clamor de mi alma
que desesperado declama: No quiero perderte.
Tiemblo como árbol seco.
Mi arcoíris se va decolorando.
Mis ojos rasgan el cielo silente.
Me faltan líneas para desangrarme.
El amor se vistió de fugitivo.
Adiós, pero tu corazón se queda conmigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario