Luego de despertar seguí
por un camino regado de botellas.
Llegue a las faldas de un cerro.
En él se encontraba incipiente...
un atrapa sueños... Gigante.
Ahí atrapada se encontraba mi nube...
Rápido como un acertijo
decidí hacerme dueño de ella y de su esencia...
Por una escalera de guitarras
empecé mi ascenso…
Melodioso resultó ser cada paso que dí.
Comencé en la nota Do.
Terminé frente a mi nube en la nota Si.
Entretenido y feliz me la llevé.
Jamás rehusó a la idea.
Sólo pidió que dejara mis ansias.
Mi pequeño esqueleto quedo en su naturaleza.
Así vestido con avatares de inocencia.
Así lleno de lágrimas hasta la garganta.
Así ahogado de alegrías.
Partimos al amanecer en búsqueda…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario