Ahí estás.
Cubierta con todos los recuerdos
de otra vida.
Ahí estás.
Tratando de entender
si después de todo
queda algo más de armonía.
La guitarra permanece
en silencio a tu lado.
Las estrellas
que fueron tuyas
ahora pertenecen
a otro cielo desesperado.
Ahí estás.
Oculta de todas las palabras.
Ahí estás.
Apagando el último sol
con tu rima sin vida.
Los libros y las letras…
Los besos y las caricias…
Las promesas y los deseos…
Las miradas y los roces…
Miran de soslayo
como me voy convirtiendo en el rey
de una región inexistente.
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