jueves, 14 de octubre de 2010

La canción y el deseo.

Si tuviera tu corazón
entre mis manos
el pulsar de mi corazón
sería igual al tuyo.

Si tuviera tus deseos
en mis pupilas
la imagen del sol
eclipsaría mi luna.

Pero estás allá
sentada
en lo más próximo al olvido
tratando de rescatar
tus pensamientos.
Cubriendo de esperanzas
el claro sonido de anillo
que enternece tu alma.

Si tuviera tu canción
en mis brazos
el sonido del viento
sería igual a una condena.

Si tuviera tus deseos
en mis pensamientos
la brújula de mi tiempo
tendría la edad de tus sueños.

Pero estás allá
mirándome
desde una burbuja…
Tratando de explicar
como una canción y un deseo
pueden apoderarse de un poeta.

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