sábado, 16 de mayo de 2009

Dueles.

Duéleme en los ojos abrazada a otro corazón.
Duéleme en los labios leyendo mis versos a otro.
Duéleme en las manos acariciando otros sueños.
Duéleme en la esperanza metáfora de ausencias.
Duéleme en la poesía musa vestida de melancolías.
Duéleme en mi canción muerta sobre el lecho de una lujuria.
Duéleme en los sentidos pensando en olvidarme.
Duéleme en los tiempos que dejaste por toda mi ciudad.
Duéleme en las estaciones cuando se apodere de mí
el esqueleto de una idea asesinada.

Duéleme tras los vidrios de una vieja casa.
Duéleme cuando apague todas las luces que hay en mi habitación.
Duéleme en cada esquina opacada por el invierno.
Duéleme cuando avance por las calles sin consuelo alguno.
Duéleme cuando el sol desnazca.
Duéleme cuando la luna se siente en mis manos
para escuchar mi dolor.
Duéleme cuando termine un poema que pretendo
no volver a leerlo nunca más.

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