sábado, 29 de mayo de 2010

La canción y la nube.

Dibujando círculos en la noche.
De pronto surgió de la nada una simple nube.
Extraña. Melodiosa en su forma.
Tan llena de luz que no parecía serla…
Al verla parecía tener vida propia.
Una sonrisa llena de asombro
tomó por sorpresa mi rostro.
Intenté, sin éxito alguno, quedármela.
Mis manos torpes no podían.
Vestido con extraños avatares
concluí de momento dejarla.
No me sentí frustrado. Sólo aturdido.
Es difícil atrapar una nube
en medio de una noche helada.
Con los latidos quemando el pecho.
Las pupilas llenas de sueño.
Entonces me dejé vencer por el sueño.

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